Una vez tenemos el tejado o la cubierta perfectamente arreglado y tenemos una estructura estable sabemos que no hay filtraciones y además tenemos toda la canalización bien corregida y bajando por los canales y bajantes, ahora ya sabemos que si llueve no va a afectar a las tareas de reparación de la otra parte del edificio o casa que da con el exterior y que es la fachada o las paredes externas según el caso.
Para iniciar la reparación de la fachada debemos analizar los daños y cuales son las tareas a seguir para reparar la fachada antes de que sea tarde y las reparaciones sean mucho mas graves y problemáticas.
Cuando tenemos evaluados los daños debemos intentar decidir la forma de reparar la fachada y las técnicas a seguir, si es necesario andamio o por si lo contrario se puede hacer toda la reparación con las técnicas de descuelgue para así abaratar los costes y la infraestructura a desempeñar según un proceso u otro para reparar la fachada.
En casos en el que los daños no son generalizados o para realizar según que tipo de acabados la técnica de descuelgue es muy interesante ya que agiliza la reparación y evita pedir permisos de colocación del propio andamio.
En otros casos cuando los daños son mucho mas generalizados o cuando se necesita aplicar según que tipo de revestimiento o losas pesadas se aconseja realizar la fachada con andamios por la necesidad de una estructura fija para agilizar el proceso de reparación de la fachada.
Sea cual sea el caso siempre es aconsejable contactar con un experto profesional en la reparación de fachadas que nos pueda asesorar en las diferentes opciones para todo el trabajo exterior de la fachada y así llegar a encontrar la solución más acorde a las necesidades del lugar.







