En general si realizamos un mantenimiento anual del tejado detectar las posibles pequeñas reparaciones en el tejado y las goteras y sus principios es la solución perfecta para que estas reparaciones no sean tan dramáticas y complejas, consiguiendo así una vida útil del tejado mucho mayor que si dejáramos el tejado a su propio libre albedrío.
De forma normal el tejado va sufriendo ciertos deterioros por el paso del tiempo y las inclemencias meteorológicas haciendo que algunas partes del tejado puedan agrietarse o moverse haciendo que el paso del agua entre dentro de la estructura techada y empiecen a crearse humedades que son las causantes de más problemas en la estructura haciendo que el problema se vaya agravando con el tiempo hasta que la reparación se complica cada vez más, incluso en los casos más avanzados puede que el propio tejado pueda a colapsar si no ponemos solución al problema en el tejado o la cubierta.
Las pequeñas reparaciones en el tejado suelen ser habituales pero de misma manera arreglar estos deterioros son tan sencillos que en realidad es más económicos invertir en este mantenimiento que buscar soluciones cuando los problemas son mucho mayores.
Otro caso muy diferente sería la del propio cambio de partes del tejado o la inclusión de mantenimientos o paneles sandwich donde la reparación conlleva cambio de muchas partes de la propia cubierta. En estos casos estarían los cambios de tejas o retejados en los que hay que retirar las tejas viejas y dañadas por unas tejas nuevas, en estas reparaciones se aconseja revisar y modernizar las partes bajo teja ya que al tener que levantar la teja vieja es una oportunidad para poder hacer cambios importantes para el aislamiento y la instalación de canales, ventanas en el tejado o la incorporación de una chimenea en la cubierta.







